Qué son los mercados de predicción y cómo leer sus probabilidades
Un mercado de predicción es un sitio donde se compran y venden contratos sobre si algo va a ocurrir. El contrato paga 1 dólar si el suceso ocurre y cero si no. Esa es toda la mecánica, y de ella sale todo lo demás: si un contrato cotiza a 0,63 $, el mercado le está asignando un 63 % de probabilidad.
La explicación corta del mecanismo está en qué es un mercado de predicción. Esta página va a la pregunta siguiente, que es la que casi nadie responde: ¿cuánto hay que fiarse de ese 63 %?
Por qué el precio funciona como probabilidad
Quien compra a 0,63 $ acepta pagar 63 céntimos por la posibilidad de cobrar un euro. Sólo le conviene si cree que la probabilidad real es mayor. A quien se lo vende sólo le conviene si cree que es menor. El precio se queda donde esas dos opiniones dejan de encontrarse, y ese punto es la probabilidad que el conjunto le asigna al suceso.
La diferencia con una encuesta es que aquí opinar cuesta dinero. Eso no hace al mercado más listo, pero sí filtra a quien opina sin haber mirado.
Cuánto aciertan
La forma honesta de evaluarlos es la calibración: de todos los sucesos a los que un mercado dio un 70 %, ¿ocurrieron aproximadamente el 70 %? Cuando la respuesta se acerca al sí, el mercado está bien calibrado, y eso es más exigente que «acertar».
Los mercados líquidos y muy seguidos —elecciones nacionales, decisiones de bancos centrales— suelen calibrar razonablemente bien. Los mercados finos, de nicho o muy lejanos en el tiempo calibran mal, y ahí el porcentaje dice más sobre la falta de participantes que sobre el mundo.
Conviene tener presente lo que un mercado bien calibrado no promete: que un suceso al 80 % ocurra. Uno de cada cinco sucesos al 80 % no ocurre. Eso no es un fallo del mercado; es lo que significa 80 %.
Cinco errores al leer un porcentaje
- Confundir probabilidad con predicción. Un 80 % no dice «va a pasar». Dice que, de cada cinco veces que se repitiera una situación así, ocurriría en cuatro.
- Ignorar la liquidez. Un 90 % en un mercado donde se han movido doscientos euros no significa casi nada. La misma cifra en uno de varios millones sí.
- Leer el número sin su fecha. Estos precios se mueven en minutos. Un porcentaje sin momento de comprobación es un dato incompleto — por eso aquí cada uno lleva su hora.
- Fijarse sólo en el favorito. En un mercado de veinte candidatos, que el primero tenga un 22 % dice sobre todo que el resultado está muy abierto.
- Tratar el movimiento como noticia. Una variación de medio punto en un día suele ser ruido. Las que importan son las de varios puntos, y casi siempre tienen detrás un hecho concreto.
Qué son y qué no son
Son un termómetro de expectativas, útil para saber qué cree el dinero que va a pasar. No son una fuente de verdad, no sustituyen a las encuestas ni al análisis, y no predicen nada por sí mismos: reflejan lo que sabe y cree un grupo de gente en un momento dado.
En España, además, las dos plataformas principales están bloqueadas cautelarmente desde mayo de 2026 — lo explicamos en ¿está bloqueado Polymarket en España?. Consultar sus precios no es operar, y es exactamente lo que hace PolPredictor.
Por dónde seguir
- Probabilidades implícitas: por qué los porcentajes de un mercado no suman 100 %.
- Volumen y liquidez: cuánto dinero hay detrás de una cifra, y cuándo eso la vuelve poco fiable.
- El sesgo del favorito: por qué las probabilidades bajas suelen estar infladas.
- Metodología: cómo se convierte aquí un precio en un porcentaje.
- Tendencias: los mercados que más se han movido hoy.
- Política y Economía: los dos catálogos con más profundidad.